Según Vogue, las tendencias de otoño-invierno 2025-2026 ya están aquí tras meses de cuidadosa recopilación sobre las claves que definen la moda actual. Aunque la temporada invernal no presenta cambios radicales, destaca por el dominio de ciertos elementos específicos. El marrón chocolate se posiciona como el color predilecto, mientras que estéticas clásicas como el cottagecore o el estilo Balmoral ejercen una influencia notable tanto en la vestimenta como en el diseño de interiores.

¿Cuál es el dispositivo del 2010 que se puso de moda entre los jóvenes según The New York Times?

La inspiración principal proviene directamente de la década de los 80, aportando una energía retro que marca el ritmo de las colecciones. En cuanto a las sensaciones táctiles, el pelo surge como la textura más deseada y valiosa del momento. Este resumen condensa los puntos fundamentales para comprender el panorama estilístico actual y asegurar que ningún detalle relevante quede en el olvido durante los próximos meses.

Las tendencias de otoño más relevantes según Vogue

Una década de referencia: los años 80

La estética de los 80 regresa con fuerza este otoño a través de hombreras marcadas en abrigos y blazers de firmas como Prabal Gurung o Monse. Destacan también los abrigos largos de piel y los estilismos integrales en cuero con capucha, evocando un estilo sofisticado que recuerda a la película Armas de mujer.

Un color: el marrón chocolate

El panorama cromático de la temporada se rinde ante la gama de los marrones, con especial énfasis en el tono chocolate oscuro. Esta tonalidad protagoniza las colecciones de Hermès y Ferragamo, aplicándose en todo tipo de piezas, desde vestidos de gasa hasta accesorios de cuero y calzado.

Un universo aspiracional: ‘cottagecore’

El estilo campestre inspirado en el armario de Isabel II y Balmoral se consolida como la aspiración estética del momento. Firmas como Sacai y Rabanne actualizan esta tendencia mediante prendas desestructuradas y superposiciones, donde la falda de cuadros tartán y el pañuelo a la cabeza resultan esenciales.

Una textura: el pelo

El pelo es la textura definitiva de este invierno, presente de forma masiva en las propuestas de casi todos los diseñadores. Más allá del clásico abrigo, esta tendencia aparece en complementos llamativos como gorros rusos, estolas y ribetes coloridos, predominando las opciones de pelo sintético.

Un combo cromático: negro y rojo

La combinación inspirada en la novela de Stendhal sustituye al binomio blanco y negro como el dúo más popular. Diseñadores como Armani e Isabel Marant integran el rojo en accesorios y jerséis sobre bases negras, sugiriendo mezclas sencillas como vestidos rojos con medias de cristal oscuras.

Un animal print: el estampado de serpiente

El motivo de serpiente lidera las tendencias de estampado animal, adaptándose tanto a estilos dos mileros como a estéticas bohemias. Aparece en vestidos con volantes, guantes a juego y botas, ofreciendo una alternativa versátil que incluso explora variantes pixeladas en camisas de aire ochentero.

Un accesorio: los charms

Los adornos colgantes para bolsos mantienen su popularidad con una mirada naíf y nostálgica. Firmas de lujo como Chanel y Prada recuperan peluches de ositos y candados metálicos para personalizar los accesorios, aportando un toque tierno y diferencial a los estilismos más sobrios de la temporada.

Una estética: la gótica

La oscuridad se apodera de la moda invernal mediante el uso extensivo del negro y texturas como el encaje. Balenciaga y Dior impulsan esta corriente gótica a través de siluetas robustas, hombreras marcadas y accesorios como guantes o verdugos, ideales para los días más grises.

Una sola decisión: Canadian tuxedo

El total look en tejido vaquero se establece como el uniforme oficial por su facilidad y versatilidad. Visto en las pasarelas de Marine Serre, este combo admite desde un enfoque deportivo con zapatillas hasta una versión más formal para la oficina si se combina con botas de tacón.

Un zapato: botas slouchy

Las botas de caña arrugada o slouchy regresan para aportar un aire desenfadado y bohemio a cualquier conjunto. Este calzado, popularizado por marcas como Louis Vuitton, funciona perfectamente tanto con faldas de largo medio como con pantalones anchos, logrando un estilo con mucha personalidad.